Segundo Orden

LA SEGUNDA LEY, ORDEN Y JERARQUÍA. Los sistemas se organizan jerárquicamente de modo que el miembro que llegó antes tiene prioridad sobre el que llegó después. También es importante la función que desempeña, un miembro cuya función es más importante para la supervivencia o el mantenimiento del sistema tiene prioridad. Este sería el caso de los padres, ellos tienen prioridad sobre los hijos, por orden de edades, y lo mismo ocurre entre los hermanos. En las familias donde los cónyuges han tenido parejas anteriores, hay que respetar los lugares, por ejemplo, de la primera, segunda o tercera mujer o maridos anteriores.
Quien asume el rol de otro en el sistema familiar, pierde la posibilidad de “vivir su propia vida” y cae en enfermedad.
Así mismo, la persona que va a ayudar a un cliente ya sea con constelaciones u otra herramienta, entra un momento en el sistema familiar del consultante. Sin embargo, el ayudador entra en último lugar. Si el ayudador se ubica por encima de otro miembro de la familia, la terapia  está condenada al fracaso. Sobre todo cuando quiere ser para el cliente un mejor padre o una mejor madre. Todavía peor cuando para una pareja quiere ser el hombre más comprensivo o la mujer más atenta. Con esto surge una relación triangular que excluye a un miembro de la pareja. En lugar de juntar a la pareja, los separa. De ahí que un ayudador sólo puede ayudar cuando mantiene en alto a los padres del cliente, así como el antes ha mantenido en alto a sus propios padres y sobre todo a su madre. Un ayudador que no ha “mirado a su madre”, tiene muchas oportunidades de perderse en esta confusión y hacer gran daño en el sistema de su acompañado y de sí mismo.