Mikao Usui

Mikao Usui, fue quien redescubrió el reiki tal y como lo conocemos ahora. Nacido en Japón el 15 de agosto del año 1865 y falleció el 9 de marzo de 1926.  Usui viajó en su afán del conocimiento por todo Japón, China y Europa. Estudió desde medicina y psicología a religión, filosofía, metafísica y temas relacionados con el desarrollo espiritual.

Mikao Usui era sacerdote católico y cristiano además era director e impartía clases en la universidad de Doshisha. Él estaba a cargo de un seminario cristiano. Un buen día un alumno le pregunto sobre las milagrosas sanaciones que había realizado Jesucristo. Dado que no pudo contestar a esas preguntas, Mikao Usui dimitió de su cargo y se puso a estudiar cristianismo hasta encontrar las respuestas. En 1898 viajo a Estados Unidos, donde fue a la Universidad de Chicago y se graduó como Doctor en Teología. Estudio también diversos idiomas como el chino sánscrito Aunque aún no era capaz de responder a su alumno. Al no encontrarla la respuesta continúo con su búsqueda y el viaje le llevo de nuevo a Japón donde se interesó por el budismo puesto que Gautama el buda también hacia milagrosas curaciones. Siete años estuvo buscando en textos y en diferentes monasterios puesto que tampoco hallaba nada partió hacia la India, donde estuvo estudiando los textos sagrados. Estudiando en los viejos sutras encontró algunos símbolos y fórmulas sánscritas que podían contener la respuesta aunque no entendía del todo como. En 1908 se encontraba de retiro en un monasterio en Kyoto tratando de averiguar como poner en práctica los símbolos que había encontrado. Después de haber consultado con varios monjes, estos le aconsejaron que se dirigiera a la montaña sagrada de Kurama. Allí ayuno y medito en soledad durante 21 días, con la esperanza de comprender los símbolos que había hallado en los sutras. Al llegar a la montaña, colocó frente a él 21 pequeñas piedras pequeñas a modo de calendario. Durante este período, leía y contemplaba los sutras, escuchaba la naturaleza y meditaba. Fue en el ultimo día, el día 21 que al amanecer un rayo de luz cegadora fue a gran velocidad hacia el hasta que impacto en su frente. Mikao Usui pensó que iba a morir cuando de repente comenzó a ver muchas pequeñas burbujas de muchos colores. Entonces apareció una inmensa luz blanca y delante de él pudo ver los conocidos símbolos reiki que ahora todos sabemos y utilizamos brillando con destellos dorados y dijo: “Sí, lo recuerdo”. En este momento recibió la iniciación y ese fue el nacimiento del sistema Usui Shiki Ryoho de reiki también llamado sistema tradicional de reiki Mikao Usui.

Al regreso hacia el monasterio se produjeron los primeros milagros de reiki. Mikao Usui se decidió a regresar de nuevo con lo que había descubierto hacia el monasterio y no sentía nada debido al ayuno, tenía las fuerzas intactas. Este fue el primer milagro. Comenzó a bajar la montaña y en el camino se hirió en un pie al tropezar con piedra. Lo tomó entre sus manos por un tiempo y la sangre dejo de brotar. Ese fue el segundo milagro. Como había estado ayunando durante 21 días tenía hambre, por lo que se paró en una posada y pidió un gran desayuno. El posadero le aconsejó que no comiera tanto después de un ayuno de 21 días y en vez del desayuno le ofreció un pan especial que no le hiciera daño, pero Mikao Usui no hizo caso y comió todo sin la menor consecuencia. Ese fue el tercer milagro. Por último la nieta del posadero tenía un intenso dolor de muelas, que sufría desde hacía ya días. Mikao Usui que lo escucho pidió permiso para colocar sus manos sobre el rostro de la niña y esta se sintió mucho mejor. Esa sanación fue el cuarto milagro.  Mikao Usui regresó a su monasterio donde fue a ver a su viejo amigo el abad, quien estaba sufriendo de fuertes dolores causados por una artritis. Mientras hablaba de sus experiencias y de que finalmente había encontrado lo que buscaba le puso las manos en las zonas afectadas y los dolores desaparecieron siendo este el quinto y último milagro del día. Alentado por el abad se dispuso a ayudar a los más pobres y fue ir a la Ciudad de los Mendigos, un barrio muy pobre de Kyoto. Allí trabajo con los pobres. Consiguió ayudar a muchas  personas dándoles reiki y sanándoles para que así pudieran optar a una vida mejor. Después continúo su trabajo en las aldeas cercanas durante 3 años. A la vuelta a Kyoto se dio cuenta de que las personas a las que había ayudado volvían a estar mendigando. Intrigado les pregunto porque habían vuelto a esa vida y no trabajaban en un trabajo digno si ya estaban curados y podían trabajar. Los mendigos le dijeron que preferían esa vida a tener que esforzarse en trabajar.

Mikao Usui se dio cuenta como a parte del cuerpo había que sanar el espíritu. En este momento enuncio los cinco principios y poco después abandonó el trabajo con los más desfavorecidos. Esa fue el comienzo de una nueva parte de su vida, que dedicó a viajar y enseñar REIKI. En esta etapa fue condecorado por el emperador de Japón por sus curaciones y enseñanzas.

Poco antes de morir entrego la maestría, es decir, los conocimientos necesarios para iniciar a otras personas, a 16 discípulos suyos. Entre ellos se encontraba Chujiro Hayashi, a quien Usui había confiado en el para que transmitiera el reiki como él lo había redescubierto.