Alquimia Sexual

Cuando uno dice que "trabaja con energía sexual", todos creen que uno es una bomba en la cama y que el marido es el más feliz con eso. Jajajaja. La verdad es decepcionante jajaja. Ya que quienes trabajamos con la energía sexual, en realidad tenemos poco sexo como se conoce. La energía sexual, no es mas que la energía de vida. Por lo que cuando hablamos de integración femenina y masculina (que es lo que somos), es inevitable hablar de sexo.... pues de sexo venimos y a través del sexo es que nos perpetuamos, es el sexo el motor de la vida y la forma en que se "integran" las polaridades femeninas y masculina para producir el gran Big-Bang. Pero no me refiero solo al acto de penetrar un pene en una vagina (y a la vez también), sino, de sexo como expresión de VIDA y PLENITUD. Nos abrimos a la vida, y nos dejamos penetrar por la vida y el amor. Demonizamos o endiosamos al sexo y ...solo es una energía.

No podemos hablar del ser, sin hablar de sexo. Porque al encarnar, en ese acto amoroso SEXUAL de tus padres (sí, tus padres tuvieron sexo) en ese Big-Bang tu alma comenzó a acoplarse a tu cuerpo. Es esa energía la que te da vida y creces y te transformas en este cuerpo que habitas, con esta sangre que circula y con esta alma que te conduce a tu destino, goce y plenitud. Quien no goza su sexualidad... no goza la vida. El sexo es el pegamento entre alma y cuerpo. Es la energía que nos encarna, que te mueve cada día, generada desde Dios hacia tí a través de tus padres y que si tienes suerte podrás entregar a tus desendientes. A través del sexo me siento mujer y te siento hombre y me experimento masculino a tarvés de tí y te experimento femenino... y somos UNO.

No, no puedo hablar de integración de mi propio femenino y mi masculino sin hablar de sexo. Excluirlo sería excluir una parte de mí, la vida, el motor. Porque somos sexo... sexo y amor. Sexo y conciencia. Sexo y vida. Quisieron que creyésemos que solo se utilizaba la energía sexual para tener hijos y placer. Pero yo he aprendido que esta energía sana, despierta, abre, llena, limpia... Y volvemos a ese estado de inocencia primaria del útero de la madre. De ahí vengo... del sexo de mi madre y del sexo de mi padre. A través de la vagina de mi madre y del pene de mi padre. La unión de la carne y el alma divinas.

Bendita soy!